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Cuida y protege la piel de tu bebé este invierno

Es importante que la piel de tu bebé esté protegida durante todo el año. Durante el verano es cuando más se tiende a cuidarla, pero también es necesario protegerla de las bajas temperaturas en invierno.

No debemos quedarnos solo con la idea de utilizar prendas de abrigo como gorritos, bufandas o jerséis, porque la piel de tu bebé sigue padeciendo los daños del frío, la sequedad del ambiente, los calefactores, etc.

Si quieres saber cómo proteger y cuidar la piel de tu bebé durante el invierno, no te pierdas los consejos que te dejamos a continuación.

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Cómo es la piel de nuestro bebé

En primer lugar, sabemos que la piel de un bebé es diferente a la de los adultos, es más delicada y, por lo tanto, está más expuesta al frío y al calor. Pero ¿por qué? Te contamos algunas características de los más pequeños:

  • Su piel tiene un tono más pálido que la de los adultos por la falta de pigmentación y, por tanto, los rayos UV les afectan en mayor medida.
  • La piel de los bebés está formada por células que no están unidas entre sí. Estas células se encuentran juntas para acumular agua y proteger y mantener hidratada la piel, por lo que los bebés no cuentan todavía con esa protección.
  • Aún no son capaces de regular bien la temperatura debido a la poca grasa subcutánea, y debido a ello, padecen más los efectos del frío y el calor.

Cuidados específicos de la piel del recién nacido

Si la piel de un bebé es ya delicada de por sí, ¡imagínate la de un recién nacido! Hay dos características claves en esta etapa que conviene tener en cuenta:

  • El cordón umbilical de los recién nacidos es el conducto que unía al bebé con la placenta para nutrirse mientras estaba en la barriga. Aunque podamos pensar que duele manipularlo, ¡no! Está formado por vasos sanguíneos y no tiene nervios. Es muy importante mantenerlo bien seco, y evitar sumergir a los bebés mientras el cordón no cae.
  • Los recién nacidos no necesitan bañarse todos los días. Cuando nacen, vienen cubiertos con una capa grasa que se conoce como vernix caseoso que tarda días en absorberse. Esta capa grasa los protege contra infecciones y mantiene su piel hidratada, por lo que hay que evitar el baño diario cuando nacen y limitarse a limpiar las zonas que se pueden ensuciar, como es la zona del culete o de la carita.

Efectos del frío sobre la piel de los más pequeños

Es importante saber cuáles son los efectos más comunes que pueden tener los bebés en su piel, para poder evitarlos.

Debido a la sensibilidad de la piel a los diferentes agentes externos como son el frío o el viento, está expuesta a irritaciones o alguna infección.

Las zonas más afectadas en la piel de los bebés suelen ser las mejillas y los labios. Además, la cara externa de las manos también es una zona que debemos tener en cuenta a la hora de protegerle la piel al bebé.

Por último, otro tipo de reacciones son el enrojecimiento y descamación de la piel debido a la frágil barrera de sus células. Este tipo de síntomas pueden ir acompañados de picor en la zona, tirantez y sequedad.

Encuentra en Gadis todo lo que necesitas para la piel de tu bebé

En nuestros supermercados Gadis disponemos de una amplia gama de productos donde poder elegir tus imprescindibles para el cuidado de tu bebé este invierno. Te dejamos por aquí alguno de ellos:

  • Crema protectora para la zona del pañal: es importante proteger la piel con la que está en contacto el pañal para evitar irritaciones, sobre todo cuando son pequeñitos y hacen muchas cacas al día.
  • Gel hidratante: un gel que ayude a hidratar en profundidad la piel del bebé, aliviando así posibles síntomas de piel seca.
  • Loción hidratante: ayuda a proteger la piel de tu bebé, proporcionándole una sensación de suavidad a la vez que hidrata.
  • Aceite de almendras: aporta un toque extra de hidratación y nutrición a la piel. Puedes echarla en el agua del baño o después de él mientras le haces un masaje a tu bebé. Los masajes en los bebés son una ocasión ideal para conectar con ellos y disfrutar de un momento de relax.
  • Tarritos de fruta: es importante proteger la piel desde el exterior, pero también desde el interior, aportándole las vitaminas necesarias.

Los mejores consejos para proteger a tu bebé del frío

Evitar cambios bruscos de temperatura

La piel del bebé puede llegar a resecarse debido a las altas variaciones de temperatura al pasar del interior al exterior. Lo más adecuado es no tener la calefacción muy alta o abrigarlos demasiado, ya que el calor también puede dañarla.

Ropa y abrigos adecuados

Es recomendable vestir a los más pequeños con ropa hecha de materiales suaves y transpirables, como por ejemplo el algodón; aunque también son buenos materiales la lana y la franela (es posible que algunos bebés sean alérgicos, y, en ese caso, se debería consultar con el pediatra).

Además, es preferible ponerle varias prendas de ropa y no una muy gruesa que pueda dar mucho calor. Piensa que igual que les coge rápido el frío… ¡también el calor! En ocasiones, cuando hay calor ambiental y tenemos muy abrigado a nuestro bebé, éste puede sudar mucho e incluso llegar a deshidratarse.

Las manos y los pies de nuestros bebés están siempre, fríos, por lo que intuir su temperatura a través del calor que desprenden sus manos, no es la mejor opción. Por más que le pongamos guantes o zapatos, esto no va a cambiar. Además, los bebés necesitan sus manos para explorar el mundo y desarrollar sus sentidos. Abrígalo, pero a su vez déjalo conectar con el mundo que le rodea y con las texturas que pueda tocar.

Hidratación

¡Este es uno de los consejos más importantes! La hidratación de la piel del bebé es clave para prevenir esa tirantez o grietas que puede provocar el frío del invierno. Se puede aplicar una crema hidratante adecuada para su piel antes de salir a la calle, pero también a la salida de la ducha, momento para aprovechar y aplicar un pequeño masaje y favorecer la circulación de la sangre por el cuerpo del pequeño. También puedes realizar este masaje con aceite de almendras, ¡le encantará!

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Finalmente, en el momento de salir a la calle, es conveniente que la crema que se utilice tenga protección solar para proteger al bebé de la radiación UV.

No abusar de los baños

El agua caliente en invierno es muy apetecible, pero puede fomentar efectos que queremos evitar como, por ejemplo, la sequedad. Lo ideal es no utilizar agua muy caliente y que el baño dure entre 5 y 10 minutos. Tras el baño, para secar muy bien la piel es importante hacerlo con pequeños toquecitos y a continuación, aplicar la loción hidratante para crear una capa protectora.

Hidratación a través de la alimentación

Para cuidar la piel de los bebés, el interior también es muy importante. Hay que mantenerlo hidratado con leche materna, de fórmula o con agua en caso de que ya tenga la edad adecuada para tomarla.

Estos consejos te ayudarán a proteger y cuidar a tu bebé cuando las temperaturas son bajas, pero se debe recordar que la piel del pequeño necesita cuidados durante todo el año. Hay que utilizar las recomendaciones que mejor se adapten al bebé ya que lo más importante es mantenerlo con buena salud.

Esperamos haberte ayudado un poquito más en esta aventura.

Artículo escrito en colaboración con AGaEP, la Asociación Galega de Enfermaría Pediátrica.

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