Receta de donuts de plátano y avena saludables para niños y niñas

¿Buscas una receta fácil y deliciosa? Estos donuts son perfectos para un desayuno o merienda ricos en vitaminas.

La combinación del plátano y la avena es perfecta para aportar la energía necesaria para el día a día de los más pequeños de la casa.

Con este tipo de recetas, comer fruta es mucho más fácil para tu hijo/a. Además, ¡es super divertido cocinar juntos!

Ingredientes para los donuts saludables

Para esta receta necesitarás:

Preparación de los donuts de plátano y avena

¡Vamos allá!

Pela y corta los plátanos en trozos no muy pequeños. Ahora, con la ayuda de tu hijo/a incorporad todos los ingredientes a una licuadora o vasito de batidora.

Tritura todo muy muy bien, al menos durante 2 minutos, así te aseguras de que los copos de avena queden bien deshechos.

Mientras tanto, con la ayuda de un pincel, tu pequeño/a puede ir engrasando el molde para donuts en el que echaréis la masa a continuación.

Finalmente, precalienta el horno a 180º y deja los donuts unos 15 minutos, hasta que estén un poco doraditos.

Desmolda, deja enfriar ¡y a merendar!

Recuerda que queremos ver vuestras recetas Bebé Gadis en redes sociales con el hashtag #recetasBebeGadis

Nutrición durante el embarazo: qué alimentos evitar

El embarazo es el inicio de una nueva etapa en tu vida, un periodo de gran desarrollo y crecimiento de tu bebé y de cambios fisiológicos para ti. Es por esto por lo que la alimentación se convierte en un factor muy importante a tener en cuenta durante los siguientes meses.

Tanto para ti como para el bebé, las necesidades de energía aumentan; y una alimentación saludable y equilibrada, evitando algunos alimentos, será clave para aportar los nutrientes y vitaminas necesarios.

Te contamos algunas recomendaciones para llevar una dieta sana y variada, además de diferentes alimentos que debes evitar durante el periodo de gestación.

 Información básica sobre la alimentación durante el embarazo

Te indicamos algunos consejos que te pueden ayudar con la alimentación durante este periodo.

No te obsesiones con las calorías

Es obvio que la ingesta de calorías aumenta durante el embarazo, ya que el aporte de nutrientes tiene que ser mayor, pero no debe ser objeto de obsesión. Debes comer las comidas diarias recomendadas, cuando tengas apetito y de forma variada.

El aumento de peso es normal

Cada mamá y cada cuerpo es diferente. El aumento de peso depende de muchos factores como por ejemplo el peso inicial, si es un solo bebé o no, etc. El aumento de peso más habitual está en torno a los 12 kilos, los cuales están repartidos entre el peso del bebé, la placenta y líquido amniótico, la retención de líquidos…

Los nutrientes son muy importantes

Como ya te contábamos antes, mantener la cantidad de nutrientes y vitaminas adecuadas asegurará una correcta salud tanto para ti como para tu hijo/a. Algunos de ellos son el calcio, el hierro, el ácido fólico, vitaminas C y D, etc., y son importantes para el crecimiento de los dientes y los huesos del bebé, la formación de glóbulos rojos, desarrollo de los órganos…

Lava bien las frutas y verduras antes de consumirlas

Es indispensable lavar bien las frutas y verduras, ya sea con productos específicos como lejías alimentarias o incidir en su lavado con agua del grifo.

Cómo debe ser la alimentación en tu embarazo

En general, durante este periodo, una alimentación sana y equilibrada es suficiente para llegar a los niveles nutricionales adecuados para ti y tu bebé. Siguiendo las indicaciones de tu médico/a o matrona, te dejamos alguna recomendación sobre qué debes incluir en tus comidas semanales:

  • Frutas y verduras. Son una gran fuente de antioxidantes y vitaminas.
  • Cereales y patatas. Aportan una buena cantidad de fibra, vitaminas y minerales.
  • Carnes y pescado. Ayudan a la ingesta de proteínas, además de vitaminas.
  • Lácteos. Puedes consumirlos siempre y cuando sean pasteurizados. Proporcionan calcio y proteínas.

Qué alimentos debes evitar durante tu embarazo

Existen varios alimentos que durante este periodo debes evitar consumir o reducir su ingesta para que tu bebé crezca y se desarrolle en las mejores condiciones posibles. No te agobies con esto, no son restricciones que haya que llevar al extremo, solo hay que tener en cuenta ciertos productos que para el desarrollo del bebé no son muy beneficiosos.

Alcohol

Aunque no sea un alimento como tal, su consumo puede afectar al desarrollo de tu bebé ya que su hígado no es capaz de procesarlo como podría hacerlo el de un adulto. Lo recomendable es evitar su consumo al 100% para no desarrollar ningún problema o evitar un posible síndrome alcohólico fetal.

Huevos crudos o poco hechos

Los huevos tienen que estar bien cocidos para evitar cualquier tipo de problema digestivo derivado de la Salmonella. Debes tener cuidado con productos como la mayonesa (sobre todo casera) o la tarta de queso.

Quesos curados o blandos

Este tipo de quesos pueden contener una bacteria llamada Listeria. Ésta puede provocar infecciones que afectan al bebé muy negativamente. Entre estos quesos puedes encontrar el Brie o el Camembert.

Carne o pescado crudos

Es importante cocinar muy bien estos alimentos ya que pueden contener alguna bacteria o virus y provocar infecciones o intoxicaciones alimentarias. No todas, pero sí algunas de estas bacterias o virus pueden llegar a traspasar la placenta y, por lo tanto, afectar a tu bebé.

Embutidos curados

Tampoco se recomiendan los embutidos curados sin cocción, pues pueden provocar toxoplasmosis y derivar en un problema importante. Por ello, lo mejor es evitar el jamón serrano, chorizo, lomo, etc.

Paté

Tanto si es de origen animal como vegetal, es un alimento que también puede provocar listeriosis (infección provocada por la listeria).

Alimentos con alto contenido en mercurio

Algunos pescados como el pez espada, atún rojo, lucio o tiburón tienen un alto contenido en mercurio. Este metal puede llegar a la placenta y afectar al feto, creando posibles malos efectos en el crecimiento y desarrollo del bebé y su cerebro.

Café

El café es un alimento que se toma muy habitualmente, pero en el caso de estar embarazada es recomendable disminuir su consumo por el contenido de cafeína. Este estimulante puede aumentar la presión de la sangre y el ritmo cardiaco, por lo que su consumo debe estar controlado.

Ahora que ya sabes qué alimentos debes evitar o cuales debes reducir en tu alimentación, no debes obsesionarte ni agobiarte. Disfruta de la comida, recuerda que debe ser variada, sana, equilibrada y abundante para que tanto tú como tu bebé estéis sanos. Además, siempre puedes consultar a un profesional que te asesore sobre qué alimentación es adecuada para ti.

Si quieres aprender un poquito sobre la alimentación que deberá seguir tu bebé cuando nazca, no te pierdas nuestro blog sobre cómo alimentar a un recién nacido.

Artículo escrito en colaboración con AGaEP, la Asociación Galega de Enfermaría Pediátrica.
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Exposición al sol y protección solar en bebés

El buen tiempo empieza a hacerse hueco y debes prestar atención a la exposición a los rayos del sol de la piel de tu bebé. Su piel, todavía demasiado delicada y fina, no lo protege de los agentes externos como lo hace la tuya.

Es importante saber cómo proteger la piel de tu pequeño/a durante estos meses de buen tiempo. Por eso, desde Bebé Gadis, te contaremos en este blog todo lo necesario para que su piel esté bien preparada para el verano.

Empecemos por la duda más habitual, ¿a partir de cuándo puedo llevar a mi hijo/a a la playa? Esta es una de las preguntas más frecuentes por estas fechas. Tanto si te apetece ir a la playa, al campo o simplemente estar al aire libre, médicos/as y pediatras recomiendan lo siguiente:

Evitar la exposición directa y continuada al sol en bebés menores de 6 meses. Si vamos a estar al aire libre con nuestro hijo/a de menos de 6 meses es muy importante proteger bien al bebé de la exposición al sol, buscar una buena sombra y mantenerlo cómodo y fresquito.

En bebés menores de 6 meses no se recomienda la aplicación de fotoprotectores. La piel todavía es demasiado sensible como para recibir este tipo de productos, por lo que lo mejor será cubrir la piel con ropa y la cabeza con un sombrero. Si la exposición solar prolongada es inevitable, se podrían usar.

A partir de los 6 meses ya se puede aplicar crema de protección solar con filtro físico, y debemos seguir controlando determinados factores para evitar una sobreexposición al sol.

Cómo es la piel de los bebés

La piel del bebé todavía está en proceso de desarrollo, por lo que es mucho más vulnerable y sensible a los efectos negativos que puede ocasionar la exposición al sol.

La luz ultravioleta penetra en la piel, llegando a las capas más profundas. En la epidermis se encuentra la melanina, que es la encargada de protegernos de los rayos del sol, y en el caso de los bebés, todavía no la tienen desarrollada al 100%, por lo que es muy importante proteger su piel y evitar los diferentes efectos como las quemaduras.

Efectos de una mala exposición solar

Existen varios efectos nocivos que pueden dañar la piel de tu hijo/a, entre ellos puedes encontrar:

  • Las quemaduras. Incluso una pequeña exposición al sol puede afectar a la piel del pequeño/a. Además, las quemaduras pueden provocar picor, dolor o llegar a ser demasiado graves.
  • Deshidratación. El calor puede provocar deshidratación, cansancio, sed, etc., por eso es importante que mantengas a tu bebé bien hidratado cuando pasa algún periodo de tiempo en el exterior.
  • Posibles daños en los ojos. Al igual que la piel, los ojos todavía son muy sensibles a la luz solar, sobre todo aquellos que son claros.

Recuerda que, si tu bebé está demasiado expuesto a los rayos del sol, debes acudir al médico y seguir sus instrucciones.

Para ayudarte a prevenir cualquier posible efecto, nos gustaría darte algunos consejos y recomendaciones para proteger adecuadamente la piel de tu bebé.

Consejos para proteger la piel del bebé y disfrutar al aire libre

Ahora que ya sabemos cuáles son las recomendaciones para los bebés dependiendo de la edad, queremos darte algún consejo para que tu hijo/a disfrute lo máximo posible al aire libre en verano:

  • El bebé estará siempre más cómodo, y sobre todo más protegido, bajo la sombra de un árbol o una sombrilla, para evitar la exposición directa al sol.
  • Mantén al bebé hidratado, ya sea con leche materna o con agua, si ya ha empezado con su incorporación.
  • Refréscalo con agua por la cabecita y los pies y piernas, si tuviera mucha calor.
  • Existen prendas específicas que ayudan a proteger la mayor parte de la piel del bebé pero que no le dan más calor.
  • Usa siempre gorrito o sombrero, hay que proteger también la cabeza del sol.

Como siempre, lo más importante será ir viendo cómo se encuentra el bebé. Si lo está pasando bien y se le ve disfrutar será un buen síntoma de que está a gusto y cómodo.

Por último, pero no menos importante, queremos daros algunas pinceladas sobre las cremas de protección solar. A continuación, os contamos algunos aspectos a tener en cuenta sobre estos productos.

Qué debes saber sobre el protector solar para tu bebé

Existen dos tipos de protectores solares para bebés.

  • Filtros físicos/minerales: funcionan consiguiendo que los rayos reboten en la crema y no lleguen a la piel. Las cremas y fotoprotectores con este tipo de filtro son los que recomiendan para bebés de 6 meses a 2-3 años.
  • Filtros químicos: hay diferentes tipos de protección, para bebés lo recomendable es usar protección 50 y que sea para niños/as. Este tipo de cremas son las que se recomiendan a partir de 2-3 años.

¿Cómo debe ser el protector solar y cómo aplicarlo?

Uno de los puntos más importantes que debes tener en cuenta sobre el protector solar que vayas a aplicar a tu bebé es que tiene que proteger frente a los rayos UVA y UVB. Para que los conozcas, los rayos UV provienen mayoritariamente del sol y la principal diferencia entre ambos es el grado de penetración en la piel que tienen. Los rayos UVB penetran hasta la epidermis y los UVA penetran más allá, llegando a la dermis. Cualquiera de los dos, con una mala protección o una exposición prolongada o incorrecta ante los mismos, puede ser nociva para las personas.

Sea cual sea el tipo de protección que apliques a tu bebé, se debe aplicar de 15 a 30 minutos antes de la exposición al sol y volver a aplicar cada dos horas, ya que el agua y el sudor hace que pierdan eficacia. Tras el baño, se debe volver a aplicar protector solar.

Es necesario extremar las precauciones en las partes del cuerpo más sensibles, como la cara y cuello, cabeza, hombros, orejas, empeines y manos, e utilizar el protector solar incluso en días nublados, ya que las radiaciones UV atraviesas las nubes.

Esperamos haberte ayudado con este artículo sobre la exposición al sol y la protección solar en bebés. Puedes encontrar más información en nuestra sección de consejos expertos.

Artículo escrito en colaboración con AGaEP, la Asociación Galega de Enfermaría Pediátrica.

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