Manualidades para niños de 0 a 3 años

Manualidades para hacer con niños pequeños

La motricidad fina es una habilidad fundamental en el desarrollo infantil que está ligada al desarrollo cognitivo, trabajar esta habilidad en casa les permite adquirir autonomía en actividades de su rutina diaria.

Estimular la motricidad fina de nuestros peques a través de actividades que requieren precisión manual puede ser divertido y creativo. Jugar con plastilina, hacer manualidades, dibujar, o manipular juguetes pequeños son excelentes formas de potenciar el desarrollo cognitivo mientras los/as niños/as se divierten.

En el blog de hoy te enseñamos diferentes manualidades que puedes hacer en casa, para trabajar el desarrollo de tu peque.

Manualidades para niños/as de 0-1 años

Dibujar animales con las manos

Con las pinturas y la ayuda de sus manos, realizaremos diferentes animales y crearemos una auténtica granja en casa, ¡o una selva!

Tan solo necesitamos dos materiales para realizar esta actividad: pinturas comestibles y hojas de papel. ¡Comenzamos!

En un plato, echamos el color del animal que vamos a crear. Dejamos que nuestro bebé se manche la mano de pintura. Si no es capaz, podemos guiarlo nosotros mismos.

Una vez tenga la mano manchada de pintura, la plasmamos en el papel y vamos dando rienda suelta a la creatividad completando el dibujo con ojos, boca, pico y cola para crear el animal que más nos guste. Aquí os dejamos algunas ideas: una gallina, un pez o un mono.

Pintar un cuadro  

Una buena forma de fomentar la autonomía en nuestros bebés es la siguiente idea: ¡pintar un cuadro ellos solos!

Para esta manualidad, los materiales que necesitamos son: pintura de dedos para niños, una hoja de papel o lienzo y un plástico o bolsa hermética.

El primer paso será poner gotas de pintura por todo el lienzo u hoja de papel. Luego, lo introducimos en la bolsa hermética o lo cubrimos con el plástico y cerramos para que no se pueda escapar nada de pintura.

Una vez listo, se lo damos a nuestro peque para que comience a tocar todo el plástico esparciendo así la pintura por todo el lienzo. Si lo colocamos en el suelo, el peque podrá emplear otras partes de su cuerpo, como los pies, para pintar. Al tener el plástico, no se manchará.

Cuando haya terminado, retiramos con cuidado el lienzo y eliminamos los excesos de pintura. Dejamos secar y ya tenemos la obra de arte lista para colgarla en casa.

Manualidades para niños/as de 1 a 2 años

Sellos caseros con patatas

Para la elaboración de estos sellos de lo más caseros solo necesitaremos: hojas de papel, pintura, pinceles, patatas y un cuchillo.

Cortaremos las patatas por la mitad y, en su interior, realizaremos la forma que queramos, con ayuda del cuchillo. Una vez tengamos la forma, nuestro peque podrá comenzar a pintarlas con ayuda del pincel. Cuando termine, debemos estampar rápidamente la patata sobre la hoja de papel para que quede marcado el dibujo, ¡y ya tendríamos nuestros sellos personalizados!

Es una actividad sencilla en la que el peque se podrá entretener durante horas viendo cómo queda la forma de la patata sobre el papel. Y, si quiere cambiar el color del sello, tan solo debemos o bien pelar esa zona para quitar el color o hacer la forma en una patata nueva.

Manualidades para niños con patatas

Conocemos las partes de nuestro cuerpo con diferentes texturas

A esta edad los niños comienzan a explorar e interpretar el mundo y su cuerpo a través de las experiencias sensoriales. Una buena actividad para que tu peque conozca diferentes texturas a la vez que identifica diferentes partes de su cuerpo es la que a continuación os vamos a detallar. 

Lo primero que vamos a necesitar serán: hojas de papel o cartón, pegamento y diferentes materiales que podamos encontrar en casa como macarrones, algodón, papel pinocho, cereales…

Dibujaremos la forma de las manos y los pies de nuestro peque, plasmándolas en las hojas de papel, lo cubriremos de pegamento y, con nuestra ayuda, dejaremos que el peque cubra cada una de las manos y pies con un material diferente.

Cuando estén bien pegadas podrá comenzar su experiencia sensorial. Deja que el/la niño/a toque cada uno de ellos para estimular el tacto y pueda conocer, a su vez, dos partes vitales de su cuerpo. 

Manualidades para niños/as de 2 a 3 años

Crea figuras con plastilina

A partir de los dos años es la edad recomendada para que los/as niños/as empiecen a jugar con plastilina para desarrollar su motricidad fina y trabajen la coordinación mano-ojo.

Para seguir aprendiendo del mundo que los rodea, podemos emplear la plastilina para recrear alimentos que tenemos por casa, simulando con ellos un restaurante o un supermercado. De esta manera, podemos crear comida de todo tipo, enseñándole todos los vegetales o creando platos como hamburguesas con todos sus ingredientes.

Y, si queremos que conozca un poco más de su cuerpo podemos hacer lo siguiente: en una hoja de papel dibujamos una cara y con la plastilina tendrá que ir cubriendo las partes del rostro como los ojos, la boca, las orejas o el pelo.

manualidades para niños con plastilina

Su nombre con papel de colores

A esta edad la mayoría de los niños saben decir varias palabras e incluso formular pequeñas oraciones. Su nombre es una de las primeras palabras que suelen aprender y, a los tres años, coincidiendo con el inicio del colegio, es cuando empiezan a escribirlo.

Con papel pinocho de colores, pegamento y una cartulina, haremos el nombre de nuestro peque de una forma super divertida.

Primero, dejamos que nuestro peque vaya rasgando el papel pinocho en trozos. Mientras, nosotros vamos cortando las letras de su nombre en la cartulina. Cuando ambos hayamos acabado, hacemos pequeñas bolitas con los trozos de papel.

Ponemos pegamento en las letras y, a continuación, el peque, con nuestra ayuda si fuese necesario, irá pegando una a una las bolitas hasta cubrir el interior de todas las letras.

Además de palabras, podemos hacer esta manualidad con dibujos de animales o formas. ¡Existen una multitud de opciones!

Pasa un rato divertido con tus peques

Aprender a través de juegos muestra grandes beneficios en el desarrollo de los más pequeños, a la par que se forjan vínculos con las personas que están a su alrededor.

¿Qué te han parecido estas 6 ideas de manualidades que puedes hacer con los más peques de la casa? En nuestra página de juegos en familia, puedes encontrar descargables para hacer más actividades con tu peque.

Si haces alguna de ellas, compártela con nosotros en redes sociales con el hashtag #JuegosBebéGadis.

Cómo estimular el lenguaje de tu bebé

Cómo estimular el lenguaje de tu bebé

Los primeros años de vida de tu bebé son cruciales para su desarrollo, y la estimulación del lenguaje desempeña un papel fundamental en esta etapa. Como padres, tenemos un papel vital en fomentar la comunicación temprana y enriquecer el vocabulario para estimular el lenguaje de nuestros peques.

Etapas del desarrollo del lenguaje

Desde el nacimiento, el bebé comienza a desarrollar capacidades relacionadas con la compresión y expresión del lenguaje. Durante los primeros años de vida, podemos distinguir cuatro etapas de su desarrollo lingüístico.

Etapa preverbal (de 0 a 12 meses)

En esta primera etapa el bebé comienza a emitir sonidos, pero todavía no es capaz de pronunciar ninguna palabra.

A través de estos se comunica con las personas que lo rodean y muestra sus necesidades. Los ruidos que emite están vinculados a sus sensaciones y reacciona ante las interacciones verbales, manifestándose mediante risas, gorjeos, gritos, entre otros.

A partir de los seis meses ya comprende algunos monosílabos, como la palabra “no”, y empieza a balbucear. En este período, reconoce la voz de sus padres y asocia su nombre con su identidad. Además, empieza a acompañar los sonidos de pequeños gestos para comunicarse. El bebé también balbucea sus primeros sonidos vocálicos, como “mamama”.

Etapa holofrástica (1 a 2 años)

A partir del año, el/la niño/a entra en la llamada “fase holofrástica”, caracterizada por el uso de una única palabra como frase. Durante esta etapa el bebé emite sus primeras palabras con significado. Como, por ejemplo, decir “agua” para expresar que tiene sed.

La interpretación de las holofrases se basa en el lenguaje no verbal del pequeño y la comprensión del adulto, pues la pronunciación puede ser imprecisa. Aunque su vocabulario es limitado, puede imitar palabras sencillas.

Hacia los dos años, se espera que mejore la pronunciación y amplie su vocabulario, incluso haciendo referencia a sí mismo en tercera persona para expresar una necesidad. El desarrollo del vocabulario en esta etapa depende de la estimulación del lenguaje por parte de los adultos que lo rodean.

Etapa de combinación de palabras (2 a 4 años)

A partir de los dos años, comienza una nueva etapa caracterizada por la rápida evolución en el vocabulario del pequeño.

Empieza a combinar palabras simples para formar frases cortas. Aunque la gramática puede ser limitada, usa palabras clave para expresar necesidades y deseos, dando prioridad a verbos y sustantivos, lo que se conoce como habla telegráfica. Además, aprende a modular su entonación dependiendo de lo que quieran comunicar.

Las preguntas empiezan a ser comunes, fruto de la curiosidad por saber cómo y por qué suceden las cosas de su alrededor.

Qué es y como trabajar el habla telegráfica para el desarrollo del habla

El habla telegráfica, típica de los niños a partir de los 24 meses, hace referencia a las oraciones breves, de dos o tres palabras, como “juguete mío” o “mamá agua”, donde solo se utilizan palabras esenciales para expresar lo que desea.

A través del habla telegráfica, el/la niño/a está aprendiendo a comunicar sus necesidades y pensamientos. Para apoyar su desarrollo del lenguaje, debemos entablar una conversación con ellos que fomente el uso de más palabras.

Una actividad muy efectiva para estimular el vocabulario es la lectura conjunta. Con un libro apto para su edad, con muchos dibujos y pocas palabras, explicándole todo lo que hay en las hojas y narrándole lo que está sucediendo en la historia.

Etapa avanzada del lenguaje (4 a 6 años)

Es la última etapa del desarrollo del lenguaje. Entre los 4 y 6 años ya tiene una capacidad del lenguaje similar a la de un adulto, con un vocabulario muy amplio y es capaz de elaborar frases más complejas y mantener conversaciones.

A partir de aquí, irá perfeccionando su lenguaje y pronunciación, que se verá reforzado con el comienzo de la actividad escolar.

Técnicas para estimular el lenguaje de mi bebé

Es importante recordar que cada niño es único y, por tanto, experimentará un desarrollo del lenguaje único.

Aunque el lenguaje es una habilidad innata también puede ser estimulada por factores externos. Como padres, podemos ayudar a nuestro peque en su desenvolvimiento lingüístico.

Aquí os enseñamos algunos consejos prácticos para estimular el lenguaje en bebés.

Habla con el bebé

A pesar de no poder mantener una conversación, se recomienda hablarle al bebé. Cuando lo hagas, colócate a su altura para establecer contacto visual. Emplea un tono suave y realiza gestos durante la charla.

Si ya comienza a balbucear, practica el Baby Talk, repitiendo las palabras y frases frecuentemente para fomentar su aprendizaje.

Lee con tu bebé

Aunque aún no sepan hablar ni leer, crear una rutina de lectura estimulará su desarrollo lingüístico y beneficiará a su desarrollo cognitivo.

Puedes elegir libros con imágenes llamativas y texturas para involucrar sus sentidos. Comentar sobre las imágenes y hacer preguntas sencillas fortalecerá su comprensión del lenguaje.

Algunos libros para desarrollar el lenguaje que te recomendamos desde Bebé Gadis son los libros para desarrollar el lenguaje de la editorial Bruño. ¡Aquí te dejamos unos títulos!

  1. Cómo enseñar a tu cocodrilo a lavarse los dientes.
  2. El baño: ¡Choff!: Los libros de Mim.
  3. Mi primer viaje a la luna.

Disfruta de la música en familia

Las canciones y rimas infantiles son excelentes para desarrollar habilidades lingüísticas acompañadas de gestos simples. Esto no solo estimula el lenguaje, sino también la coordinación mano-ojo.

Estimular el habla con el babysign

Los bebés aprenden imitando, por lo que el lenguaje de signos es una herramienta muy efectiva para estimular el habla.

A partir de los seis meses, cuando ya comienzan a tener control de sus extremidades, podemos intentar enseñarles esta técnica, conocida como baby sign, para que exprese sus necesidades.

Si quieres saber más sobre el lenguaje de signos para bebés, puedes visitar nuestra entrada “Baby sign: lenguaje de signos para bebés”

La estimulación temprana, la interacción constante y un entorno rico en lenguaje contribuyen significativamente al desarrollo saludable del lenguaje en los niños.

Observar y celebrar cada pequeño logro en estas fases es fundamental para apoyar el crecimiento lingüístico de los pequeños exploradores del lenguaje.

Receta raviolis sin gluten de jamón y queso

receta de raviolis sin gluten caseros

¿En casa os encanta la pasta, pero uno de los miembros de la familia es intolerante al gluten? Hoy os traemos un super plato para que podáis disfrutarlo todos juntos, ¡raviolis!, uno de los platos favoritos de los más pequeños.

Además de preparar una comida deliciosa, en este blog os mostraremos como hacer pasta fresca en casa de manera sencilla. Para el relleno, en Bebé Gadis hemos optado por el jamón y el queso, pero podéis escoger el que más os guste.

Los ingredientes que vamos a necesitar, tanto para la elaboración de los raviolis como para su relleno son:

ingredientes raviolis caseros sin gluten

En tu supermercado Gadis más cercano podrás encontrar todos los ingredientes mencionados en esta receta, incluyendo harinas sin gluten.

Cómo elaborar pasta fresca sin gluten

Pasar tiempo en la cocina con nuestros peques significa pasárselo en grande mientras aprenden a trabajar en equipo. En esta receta de raviolis sin gluten, se convertirán en auténticos chefs, preparando la masa de la pasta y mezclando los ingredientes para hacer el relleno. ¡Manos a la masa!

El primer paso es hacer la masa de la pasta. Echamos la harina encima de la mesa y la colocamos de manera que parezca un volcán. En el medio, abrimos un hueco, y echamos los tres huevos, la sal y el aceite de oliva.

Vamos mezclando todo, con cuidado para no derramar nada, con las manos o, si lo prefieres, con un tenedor, hasta que quede una masa homogénea y elástica. Si nos está quedando pegajosa, añadimos poco a poco más harina hasta conseguir la textura que queremos.

Cuando tengamos la masa lista, formamos una bola con ella. La introducimos en un bol que tapamos con un paño y la dejamos reposar en la nevera unos 30 minutos aproximadamente.

Mientras la masa reposa, podemos ir preparando nuestro relleno de jamón y queso. 

Relleno para raviolis de jamón y queso

En un bol, echamos el jamón en taquitos, queso mozzarella, queso crema, perejil, sal y pimienta al gusto. Si a tu peque no le gusta este jamón, se puede substituir por jamón cocido en trozos.

Mezclamos todo bien hasta que los ingredientes estén perfectamente unificados. En esta elaboración, podemos dejar que nuestros peques nos echen una mano siendo ellos quienes mezclen los ingredientes.

¡A crear los raviolis!

Una vez transcurrido el tiempo, sacamos la masa de la nevera y la dividimos en porciones más pequeñas. Echamos harina en la mesa de trabajo para que no se pegue la masa y, a continuación, podemos comenzar a estirar cada porción con un rodillo hasta conseguir que la masa tenga aproximadamente 1 mm de grosor.

Cuando tengamos todas las porciones estiradas, colocamos pequeñas cantidades del relleno que hemos preparado en una de las láminas de pasta, dejando un espacio entre ellos.

Con otra lámina de pasta, cubrimos por encima y formamos los raviolis. Presionamos suavemente alrededor de cada porción de relleno para sellar y cortarlos con un cortador especial o un vaso para obtener la forma deseada. Apretamos las esquinas con la ayuda de un tenedor y ¡voilà!, ya los tenemos.

Cocinar los raviolis

Los raviolis son una pasta que apenas necesita unos minutos de cocción para estar lista.

En una olla, echamos abundante agua, una piza de sal y aceite de oliva y dejamos que hierva. Cuando llegue a ebullición, añadimos los raviolis y dejamos que se cocinen tan sólo 4 minutos, o hasta que floten en la superficie.

¡Buen provecho!

Sirve los raviolis rellenos de jamón y queso con tu salsa favorita y un poco de queso rallado por encima, ¡estarán riquísimos!

Esta receta de raviolis sin gluten es una opción perfecta para una comida deliciosa y en familia. Desde Bebé Gadis, esperamos que disfrutes preparándolos tanto como disfrutarás comiéndolos.

Si decides preparar este plato, comparte tu foto con nosotros en redes sociales con el hashtag #RecetasBebeGadis

Y, si quieres probar nuevos platos, en nuestro blog podrás encontrarotras recetas aptas para celíacos como la pizza con base de coliflor.